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domingo, 31 de julio de 2011

La literatura y yo

En estos ejercicios que a veces me propongo (rústicos de mi parte) de tratar de escribir algo meramente pasable, entre cuentos mal hechos por ahora, hoy haré hincapié en hablar sobre mí.  Como si tuviera (no la tengo para nada)cierto talento e importancia, me pondré bajo el microscopio. Decidí comenzar por la literatura, ya que de las cosas que me causan pasión, se posiciona en los primeros puestos.Empecé a leer a eso de los quince años, cuando por iniciativa propia tome de la pequeña e incompleta biblioteca de mi casa, Cuando comen los leones de Wilbur Smith. Y cuando me sumergi en esos paisajes coloniales de fin de siglo diecinueve, de una áfrica que se debatía entre ambientes indómitos, salvajes y el avanze casi voraz del progreso, ya no me despege de los libros. De ese mismo autor he leido casi todos sus libros, primero como socio de una biblioteca de barrio, de humedad en las paredes y libros herrumbrosos, pero de un tesoro incalculable. Luego mi mamá comenzo a comprarme libros que algunos diarios traían, y en esos años conocí a Adolfio Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Me tope con el Sueño de los Héroes, a mi entender la mejor novela de Bioy Casares, me perdí en esos paisajes cotidianos y habituales, pero no por eso cargados de misticismos, de fantasía, sumergidos en un realimos mágico que me cautivo. Y así seguí con las otras novelas, Dormir al Sol, El Diario de la Guerra del Cerdo, La invención de Morel,como así también sus cuentos. Me atreví, inexperto, a incursionar en Borges. Debo admitir, en contra de mi orgullo, que la mayoría de lo que leí de Borges se me escapo por los bordes laxos de mi entendimiento crítico y literario, que eran embrionarios por así decirlo para esa época. Pero a pesar de eso recuerdo algunos cuentos de El Aleph, como la Casa de Asterión, o relatos de Historia Universal de la Infamia, o cuentos policiales como la Brújula y la Muerte. Me he propuesto, a como sea lugar, retomar todo lo de Borges, porque creo, y ahí se va un poco de mi humildad, estar un poco más curtido para su lectura. Continuará...