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miércoles, 24 de julio de 2013

Viento de verano

Es la mañana llena de tempestad
en el corazón del verano.

Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,
el viento las sacude con sus viajeras manos.

Innumerable corazón del viento
latiendo sobre nuestro silencio enamorado.

Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,
como una lengua llena de guerras y de cantos.

Viento que lleva en rápido robo la hojarasca
y desvía las flechas latientes de los pájaros.

Viento que la derriba en la ola sin espuma
y sustancia sin peso, y fuegos inclinados.

Se rompe y se sumerge su volumen de besos
combatido en la puerta del viento de verano. 

Es la mañana llena..., en 20 poemas de amor y una canción desesperada. Pablo Neruda.

domingo, 14 de julio de 2013

La respuesta tan esperada

Entre tantas preguntas sin responder, una será respondida: ¿qué revolución compensará las penas de los hombres?.


La revolución es un sueño eterno, de Andrés Rivera.

miércoles, 26 de junio de 2013

Desigualdades

Poco ingeniosos y poco vengativos y poco benévolos y poco crueles serían los Señores de la Muerte si dieran a todos los justos la misma recompensa y un solo castigo a todos los injustos.

Triste le ville, en Las panteras y el templo. Abelardo Castillo.

lunes, 10 de junio de 2013

Buscar lo posible

Busco en la muerte la vida.
Salud en la enfermedad, 
En la prisión libertad,
En lo cerrado salida.
Y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
Jamás espero algún bien.
Con el cielo ha estatuido
Que, pues lo imposible pido, 
Lo posible aun no me den.



Don quijote de la mancha, Miguel de Cervantes.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Envidia y Pena

Lo he soñado en esta casa
entre las paredes y puertas.
Dios les permite a los hombres
soñar cosas que son ciertas.

Lo he soñado mar afuera
en unas islas glaciales.
Que nos digan lo demás
la tumba y los hospitales.

Una de tantas provincias 
del interior fue su tierra.
(No conviene que se sepa
que muere gente en la guerra).

Lo sacaron del cuartel
le pusieron en las manos
las armas y lo mandaron
a morir con sus hermanos.

Se obró con suma prudencia,
se habló de un modo prolijo.
Les entregaron a un tiempo
el rifle y el crucifijo.

Oyó las vanas arengas
de los vanos generales.
Vio lo que nunca había visto,
la sangre en los arenales.

 Oyó vivas y oyó mueras,
oyó el clamor de la gente.
 Él sólo quería saber
si era o si no era valiente.

Lo supo en aquel momento 
en que le entro la herida.
Se dijo No tuve miedo
cuando lo dejo la vida.

Su muerte fue una secreta
victoria. Nadie se asombre
de que me dé envidia y pena
 el destino de aquel hombre.

Milonga del muerto, Los conjurados. Jorge Luis Borges.




miércoles, 17 de octubre de 2012

Solo recordar

"Poder decirte: romances muchos, amores ninguno hasta él. Pero si algo ha hecho este corazón es desbordarse, mil veces, y mil veces más cuando parecía aniquilado. Ya lo entenderás cuando te suceda, y no dudo de que habrá de sucederte. Ni siquiera se recuerda cómo fue aquel primero. Recuerdas, sí, pero eso es todo lo que queda. Porque ya no eres el que siente: eres el que recuerda."

Puras mentiras, Juan Forn.